Hay muchos motivos por los que contar con un fotógrafo profesional en tu restaurante es una gran idea.
Y los restaurantes en Asturias lo tienen cada vez más claro, la tendencia va en aumento y no es de extrañar: o haces frente a tu competencia, o te comes los mocos, Josechu.
Sé sincero contigo mismo: no sabes hacerlo.
Lo intentas. Pones el plato recién sacado de cocina encima de esa mesa desde la que se ve la parrilla, el logotipo de tu restaurante o esas botellas de vino que estás deseando sacar. Coges tu móvil, encuadras lo mejor posible y tan ancho subes esa foto a redes sociales. «No te quedes sin probar esto», «»Aquí se come rico, rico» o «No encontrarás mejor plan para hoy» acompañan a una imagen sin color, sin foco, sin vida. ¿Sabes por qué no soy cocinera, Maritere? Porque cocino igual que tú haces las fotos. No convenzo ni a los que viven conmigo, por muy buena cara que pongan al tragarse mis lentejas.
Ahorras tiempo, ahorras dinero. Y ganas en calidad de vida.
El tiempo que inviertes haciendo esas malas fotos, es tiempo que necesitas para gestionar tu restaurante. O para vivir. ¿Sabías que en una mañana puedo conseguir meses de contenido para tus redes sociales? Una mañana y meses de tranquilidad. Maravilla. Y tú sin pensar en esto.
La luz es el secreto.
Porque en la mayoría de los restaurantes, no hay buena luz. y cuando digo buena, no digo mucha. Digo buena. La luz que permite sacar las fotos que yo hago. ¿Cómo lo hago entonces? Dominando el uso del flash, dominando los modificadores que le incorporo para lograr diferentes resultados y dominando la direccionalidad. Y muchas otras cosas que no tienen que ver con la luz pero sí con la foto final. Trabajo con restaurantes en Asturias que tienen una luz terrible a la hora de hacer fotos, y sin embargo no se nota. No es magia, es saber hacer.
Sólo hay una primera impresión.
Y si no gustas, te hacen scroll y se van al siguiente restaurante. El que capte la atención, gana. El boca a boca está muy bien, pero cuando abre un restaurante nuevo y «mira qué pinta esto» o «tenemos que ir a cenar aquí», prepárate a desaparecer del mapa.
Sobrevive quien se adapta.
Y créeme, esto va en aumento. ¿Crees que si no fuese rentable, cada vez más restaurantes demandarían este servicio? Colaborar con influencers está bien una vez que ya tienes una imagen cuidada. Ellos pueden darte alcance, pero es la fotografía profesional la que te posiciona.
